YAMILA KAYA
Cuando Aaron llegó al hospital recién se había bañado, y afeitado. Algo en su semblante me hizo pensar que estaba agobiado, o preocupado. Además, que en su visita a la empresa, había aprovechado el tiempo para pasar por su casa, bañarse y regresar al hospital Justo cuando Amed había acabado la quimio y estaba tan decaído. Llevaba una camiseta beige, y un pantalón caqui del mismo color, pero en un tono mucho más oscuro.
—¿Cómo le fue?— preguntó pasando la mano protectora por l