Mundo ficciónIniciar sesiónEl círculo me quemaba. No físicamente. Sino más profundo. Como si estuviera arrancando algo esencial de mi ser con cada segundo que pasaba.
Aldrin se aferró a mí, sus dedos pequeños apretando mi brazo.
—Tengo miedo— susurró.
—Lo sé. Yo también.
"Bien" —dijo Sera— "Miedo mantiene viva. Ahora escúchame y haz exactamente lo que digo."
Por primera vez en días, no argumenté.







