Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Estaba ausente por algunos días.
Pero no por descuido.
Ordené que construyeran una iglesia en la cima de la colina de la manada. No por tradición religiosa, sino por significado. Por honor. Por ella. Quería que cada detalle fuera perfecto. Mandé construir un jardín al lado, con flores de nieve, blancas, resistentes, vivas, incluso en el frío más cruel. Exactamente como mi humana audaz. Frágil en apariencia. Inquebrantable en esencia.
Nada menos que impecable sería aceptable.
“Estás ridículo.” La voz de Fenrir llegó, áspera y burlona. “¿Una iglesia? ¿Flores? ¿También vas a escribir votos, o ya mandaste bordar ‘mi pequeño caos’ en las toallas?”
—Cállate —gruñ







