C49: YO LA NECESITO AQUÍ.
Tanto África como Sigrid quedaron completamente paralizadas ante la declaración de Cedric.
—¿Qué es lo que pasó? ¿Por qué dices eso? —inquirió África.
Cedric, que había permanecido inclinado en una reverencia respetuosa desde el inicio de la conversación, enderezó lentamente la espalda y sus ojos se fijaron en Sigrid con una intensidad que hizo que la joven loba diera un pequeño retroceso involuntario.
—El Alfa la vio. Sabe de su existencia.
El impacto de esas palabras atravesó a Sigrid como u