Elliot avanzó en dirección al calabozo acompañado por un par de guardias. A medida que se acercaban al lugar donde se había desatado el conflicto, la escena comenzó a hacerse visible.
Desde cierta distancia, distinguió la figura imponente de Damián en su forma de lobo, tendido sobre el suelo helado, protegiendo con su cuerpo a Dalila, quien permanecía acurrucada contra su pelaje. Aquella imagen provocó que Elliot detuviera su avance por un instante.
Los guardias comenzaron a moverse con la int