C306: UN MINERAL PODEROSO.
Mientras tanto, Damián ya se había alejado del palacio, dirigiéndose hacia el lugar que Dalila le había indicado.
Al cruzar el umbral, sus ojos recorrieron el interior con detenimiento. Observó el ambiente, la disposición del lugar, las personas que lo habitaban, como si intentara registrar cada detalle. No pasó mucho tiempo antes de que el anfitrión se acercara a él con una sonrisa.
—Vaya… un rostro nuevo —comentó con tono amable—. No recuerdo haberte visto antes por aquí.
—No creo que me vuel