Damián permaneció en silencio durante todo el relato, escuchando cada palabra con una atención. A medida que Dalila hablaba, su expresión fue cambiando poco a poco, endureciéndose, tensándose, hasta que finalmente quedó marcada por una perturbación evidente. En algún momento, ambos habían terminado sentados sobre la cama.
—Entonces… —comenzó lentamente, como si aún estuviera intentando ordenar sus pensamientos— ¿el Alfa mató a toda tu familia y quemó tu casa solo por eso? Quiero decir… tus padr