C24: INICIATIVA.
Asherad la tomó aquella noche con frenesí. La reclamó como suya con una energía avasallante, marcando cada instante que él mismo llamó castigo, aunque en el fondo se trataba de una entrega desbordada, alimentada por el aroma de ella, que parecía gobernar cada uno de sus sentidos. La tomó con más rudeza, le dio varias palmadas a sus nalgas, dejó mordidas en su espalda y estiró de su largo pelo para que levantara la cabeza.
La noche se volvió larga y exigente. Asherad no tuvo prisa; al contrario