—¿Cómo dices? —preguntó Asherad, alarmado—. ¿Magia negra? ¿Quién te habló de eso? ¿Qué mujer fue esa?
Sigrid percibió el cambio en su expresión y se apresuró a explicarse.
—Cuando llegamos aquí con Oliver —comenzó—, no pudimos presentarnos ante el Alfa Rayborn enseguida. Nos interceptaron en la frontera. Éramos desconocidos, así que nos llevaron a una celda...
Asherad se puso de pie de golpe.
—¿A prisión? —resaltó—. No sabía nada de eso. ¿Qué ocurrió? ¿Te hicieron algo?
Ella se acercó enseguida