C121: HA PASADO TODA LA NOCHE CONMIGO.
Asherad abrió los ojos con lentitud, como si cada parpadeo le costara un esfuerzo enorme. Tardó unos segundos en acostumbrarse a la claridad que se filtraba por la ventana, a la luz tibia del sol que iluminaba la habitación.
Se incorporó despacio, con el ceño fruncido, tratando de entender en qué momento había terminado en la cama. Estaba desnudo, cubierto por una sábana que ocultaba lo indispensable, y entonces percibió algo más: una respiración ajena, tranquila, muy cerca de él.
Giró el rostro