C122: JAMÁS VOLVERÉ A CONFIAR EN TI.
Sigrid sintió un pinchazo agudo en el pecho, un dolor inesperado que no tardó en transformarse en celos. Aquella sensación ardiente se le extendió por el torso, le bajó al vientre y le recorrió todo el cuerpo, dejándola sin aliento. No llegó siquiera a la puerta del Alfa, simplemente se dio la vuelta y regresó a su alcoba, con el corazón latiéndole con fuerza.
Asherad, por su parte, se acercó a la pequeña mesa donde la noche anterior África había dejado la bandeja con el té. Se detuvo frente a