C122: JAMÁS VOLVERÉ A CONFIAR EN TI.
Sigrid sintió un pinchazo agudo en el pecho, un dolor inesperado que no tardó en transformarse en celos. Aquella sensación ardiente se le extendió por el torso, le bajó al vientre y le recorrió todo el cuerpo, dejándola sin aliento. No llegó siquiera a la puerta del Alfa, simplemente se dio la vuelta y regresó a su alcoba, con el corazón latiéndole con fuerza.
Asherad, por su parte, se acercó a la pequeña mesa donde la noche anterior África había dejado la bandeja con el té. Se detuvo frente a ella, con la intención de observar de nuevo aquel lugar, pero no había nada. Ni bandeja, ni taza, ni rastro alguno. El espacio estaba completamente despejado.
Aquello avivó sus sospechas.
Todo había comenzado después de beber ese té. El vacío en su memoria, el despertar confuso, África en su cama. ¿Había tenido esa bebida algo que ver con lo ocurrido? La idea empezó a tomar forma en su mente con un peso inquietante.
Dejó escapar un suspiro tenso y fue a vestirse, arreglándose con la pulcritud ha