C101: CREÍ QUE YA NOS TENÍAMOS CONFIANZA.
Asherad observó el lunar con detenimiento, sintiendo una extraña familiaridad que le erizó la piel. Frunció ligeramente el ceño, como si su memoria intentara enlazar aquel detalle con algún recuerdo antiguo. Mientras tanto, su mano se apoyó en la curva de su nalga, acariciándola con lentitud, sin apartar la vista de aquella pequeña mancha tan visible sobre su piel nívea.
Durante la noche anterior no lo había notado; había estado demasiado embriagado por el deseo y la intensidad del momento como