Capítulo 29

Intenté ocultar las ganas que tengo de soltar una enorme carcajada cuando esta se come el suelo con ese cuerpo de mosquita muerta, pero dejo que mi seriedad fluya.

— ¿Eres idiota o qué? — se levanta con ayuda de Abel que le ofrece la mano.

— ¿Idiota?, no amiga, te aconsejo que vayas con un oftalmólogo, al parecer tienes pérdida de visión.

— Tú la viste, Abel.

— Yo no vi nada

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