Mundo de ficçãoIniciar sessãoVilla de las Mercedes
— ¿Puedes decirme qué demonios fue eso, Helen? — escandalizó Evan señalando con ademán furioso el gráfico en el monitor, que por fin después de un infinito mi minuto comenzaba a zumbar con el sonido regular de un corazón reanimado. Lara respiraba otra vez con dificultad, mientras su pulso batallaba por estabilizarse.
— Un pequeño inconveniente, sól







