Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Basta! Khan… ¡Déjame en paz, no seas majadero!
Lara hubiera querido que su voz tuviera un tono de regaño, pero cuando se trataba de sus tigres sólo acentos risueños había en sus palabras.
Silver Moon se había recostado en el diván de frente a los grandes ventanales, contemplando la extensión de tierra que tenía delante como si quisiera devorarla con la mirada. Y Khan, después de dar







