Mundo ficciónIniciar sesiónVilla de las Mercedes
El sábado amaneció con una deliciosa temperatura otoñal, perfecta para pasar el día vagando entre los innumerables juegos y puestos de comida de la Feria de los Artesanos. Ligeros remolinillos de viento arrastraban las doradas hojas bajo su ventana anunciando a gritos el cambio de estación, y Lara se despertó con la extraña sensación de vacío en el estómago que la asaltaba







