—Tu madre conocía a mi familia mucho antes de lo que imaginas.
La frase quedó suspendida entre el ruido del salón como una bomba silenciosa.
Esmeralda sintió que algo dentro de ella se tensaba de golpe.
No entendía por qué.
Pero aquellas palabras tocaron una parte profunda de su memoria. Una sensación vieja. Borrosa. Como una puerta que había permanecido cerrada durante años y alguien acababa de forzar apenas.
—¿Qué acabas de decir? —preguntó ella, más bajo ahora.
Ricardo sostuvo su mirada.
Dem