El corazón de Emilio se detuvo por un instante.
No porque hubiera visto claramente a la figura.
Sino porque sintió algo.
Una sensación primitiva.
Instintiva.
Como si alguien estuviera observándolos.
Como si el peligro hubiera estado cerca todo el tiempo.
Muy cerca.
Gabriel continuaba leyendo la carta encontrada dentro del ataúd vacío.
Pero de pronto se detuvo.
Su cuerpo entero se tensó.
Y levantó lentamente la mirada hacia la línea de árboles.
Exactamente hacia el lugar donde aquella figura per