Los meses comenzaron a pasar con una serenidad que parecía casi irreal.
La Fundación Victoria Villarreal crecía día tras día.
El Proyecto Victoria ya financiaba a decenas de jóvenes.
El Consorcio Villarreal alcanzaba niveles históricos.
Y los preparativos de la boda avanzaban lentamente.
Sin prisas.
Porque ni Esmeralda ni Emilio querían que aquel momento se convirtiera en un espectáculo.
Querían algo auténtico.
Algo suyo.
Algo que reflejara todo lo que habían vivido.
Una mañana, Esmeralda despe