~ALESSIA~
Apenas cruzamos las puertas de la mansión, comprendí que los cuatro nos habían estado esperando llenos de curiosidad.
Mila fue la primera en levantarse del sofá apenas nos vio entrar. Caminó directamente hacia mí con una sonrisa enorme y me rodeó con sus brazos.
—¿Cómo les fue? —preguntó, separándose apenas lo suficiente para mirarme a la cara.
Le sonreí.
—Muy bien.
Paolo asintió con calma.
—¿Todo salió como esperaban?
—Algo así —respondió Maksim.
Lo hizo con la sere