~MILA~
Paolo gimió, me sujetó por las caderas levantándome del suelo y me lanzó a lo ancho de la cama. Luego me abrió las piernas y se colocó entre mis muslos.
Su boca descendió sobre la mía, llevándose el último de mis pensamientos racionales cuando me besó con una voracidad que dejó a mis pulmones ardiendo y a mi cuerpo convertido en gelatina bajo su toque.
Inclinándose hacia atrás, se mordió el labio inferior mientras sus manos recorrían el contorno de mis brazos, mis caderas y mis mus