~MAKSIM~
La tensión dentro de aquella maldita cabaña ya llevaba dos días volviéndose más pesada y sofocante con cada segundo que transcurría. Y, si soy sincero, yo mismo empezaba a preguntarme qué nos mataría primero: si Leonid Petrov con su odio hacia nosotros o las ganas que Alessia y yo teníamos de agarrar a alguien por el cuello dentro de aquella casa; especialmente entre nosotros mismos.
Nadie hablaba con nadie.
Bueno… casi nadie.
Porque Artem seguía siendo el único ser humano funcional de