~ALESSIA~
Los gritos me arrancaron del sueño tan bruscamente que durante un segundo pensé que nos habían encontrado y otra vez nos estaban atacando.
El corazón empezó a golpearme con fuerza dentro del pecho mientras abría los ojos de golpe y estiraba la mano debajo de la almohada para sacar la pistola. La habitación estaba oscura y lo primero que noté fue el espacio vacío a mi lado.
Maksim no estaba en la cama.
Carajo.
Me incorporé inmediatamente, todavía medio dormida y con el miedo atravesánd