~MILA~
—Levanta el arma otra vez.
Solté aire por la nariz y miré a Alessia con cansancio.
—Creo que ya quedó claro que soy pésima en esto.
—Y si vuelves a bajar el arma cada vez que algo no te sale bien, también vas a ser pésima sobreviviendo.
Gruñí por lo bajo, pero obedecí.
El metal se sintió pesado entre mis manos mientras volvía a apuntar hacia los blancos colocados al fondo del claro detrás de la cabaña.
Alessia permanecía frente a mí con los brazos cruzados y esa expresión fría e implacab