~ALESSIA~
El doctor Federov llegó acompañado por dos enfermeras y un asistente que entraron a la mansión cargando maletines médicos, bolsas de suministros y esa expresión seria de quienes estaban demasiado acostumbrados a atender hombres de la Bratva medio muertos sobre sofás de cuero caros.
Nadie hizo preguntas innecesarias. Nadie perdió tiempo mirando la sangre en el suelo ni los vidrios rotos que aún crujían bajo las botas de los hombres que iban y venían por la casa. El doctor solo se qui