CAPÍTULO 29 – LA ASCENSIÓN DEL ALFA HARVEY
Apenas había logrado conciliar el sueño por un momento, ya que estaba preocupada por la seguridad de Conan. Temía que alguien pudiera venir sigilosamente para llevármelo, así que estaba en constante estado de alerta. Fue en ese estado que un suave golpe en la puerta llamó mi atención, haciendo que el pequeño se moviera en la cama, aunque aún estaba durmiendo. Con cuidado, abrí la puerta y me encontré con Victoria, cuyo semblante estaba cargado de tristeza. Parecía haber pasado la noche llorando