Alcancé el refugio de la habitación, arrojándome sobre la cama y finalmente me desvanecí, sumergiéndome en un tumulto de sueños extraños. En uno de ellos, me encontraba en un pueblo misterioso, donde una mujer enigmática me guiaba en la entonación de un hechizo de regeneración:
— La postura durante el encantamiento es crucial - insistía, manteniendo su mirada atenta mientras golpeaba suavemente el vientre de la joven. — Mantén el codo elevado, abre más los brazos y siente el control del aire.