Mundo ficciónIniciar sesiónLa matemática no miente: un dragón no puede cargar siete vidas. Alguien tiene que quedarse.
Kieran se alzaba ante ellos en su forma dracónica completa, las escamas negras brillando bajo la luz sobrenatural que aún emanaba de los restos de la fortaleza de hielo. Sus ojos dorados se movían entre los rostros de quienes debía salvar, calculando peso, distancia, supervivencia. El sonido de las criaturas de hielo acercándose resonaba como tamb







