Mundo ficciónIniciar sesiónUna década puede hacerte olvidar el dolor. O enseñarte a vivir con él.
La mañana se filtraba a través de las ventanas de madera tallada de la casa que Aria había construido en las afueras de Nueva Valdoria. No era un palacio, ni siquiera una mansión. Era simplemente un hogar, con habitaciones suficientes para ella, Isabella, Daemon y los recuerdos que los acompañaban como huéspedes invisibles.
Aria se contempló







