Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamila le cocinó a Richard el martes.
No sabía cocinar. Nunca había necesitado aprender porque para eso estaban los chefs, los caterings, los restaurantes con reservación y las cenas familiares en la mansión donde Margaret tenía un ejército de cocina que funcionaba con la precisión de una operación militar.
Pero Google decía que cocinarle a tu marido era un gesto romántico que comunicaba e







