C82-UNA MADRE INCREIBLE.
C82-UNA MADRE INCREIBLE.
Camille iba sentada en el asiento trasero del auto, con la mirada perdida en la ventana, cuando su celular vibró, el pulso le dio un vuelco, al ver el nombre en la pantalla: Stefan.
Aun así tragó saliva y contestó.
—¿Hola?
—Hola, belleza —la voz de Stefan era baja, pausada, casi como un susurro peligroso—. ¿Dónde estás?
—Ya… ya voy en camino… estoy por llegar —intentó sonar normal, pero hasta su propia voz le tembló.
—Mm… me gusta saber eso. Me gusta saber que vienes a