C78-¿LA MATO O NO?
La habitación era fría y las paredes de concreto, sin ventanas. Había una sola lámpara colgando del techo, que lanzaba una luz blanca, dura, que lo hacía todo más tenso.
En el centro, una silla de metal y en ella, Tamara. Amarrada de muñecas y tobillos, con el maquillaje corrido, los ojos hinchados de tanto llorar y la boca temblándole. El miedo se le notaba hasta en la piel.
Lucy se quedó congelada en la entrada. No entendía nada. Su respiración se volvió pesada, pero dio un