C77- PREGUNTALE TU MISMA.
C77- PREGUNTALE TU MISMA.
Eros no se movió, su mirada seguía fija en Lucy, el pecho subía y bajaba rápido, trastornado y dolido.
—No tengo que elegir —dijo—. Porque siempre has sido tú. Desde el puto principio.
Lucy parpadeó y sintió cómo algo se rompía adentro, pero no lo dejó notarlo. Dio un paso atrás y se cruzó de brazos y negó con la cabeza.
—No. Eres un maldito mentiroso.
—No lo soy.
—¡Te vi! —le cortó, gritando—. ¡La vi! Estabas con Tamara, en esa maldita cama.
Eros se quedó quieto un se