C119- CASI COMO UN HIJO.
C119- CASI COMO UN HIJO.
La noche había caído con un aire gélido y húmedo en el distrito trece. Las calles estaban vacías, y el acceso al subterráneo abandonado era un hueco de oscuridad y concreto. Eros descendió del auto, sin dudar, llevaba un abrigo negro hasta las rodillas, abierto al centro.
Debajo, su camisa de lino se ceñía al torso musculoso. Su cabello oscuro, ligeramente ondulado, le caía justo por encima de las orejas. Y sus ojos grises y fríos destellaban como acero bajo la tenue lu