168- PIEL Y RESPIRACIONES ENTRE CORTADAS.
168- PIEL Y RESPIRACIONES ENTRE CORTADAS.
Apenas cruzaron la puerta, Eros no le dio a Lucy la oportunidad de retroceder. La empujó contra la pared con un movimiento calculado, sin dejar espacio para protestas, y antes de que su mente pudiera procesar el gesto, su boca ya dominaba la suya. No hubo dulzura en ese beso, solo urgencia, una reafirmación silenciosa de poder.
—¿Crees que puedes jugar conmigo? —murmuró —. Sabes que siempre gano.
El corazón de Lucy aceleró, por la promesa no dicha en su