Por la mañana…
Los susurros ya habían comenzado.
Suaves.
Sutiles.
Pero se extendían.
“Elena Voss…”
“Los vieron juntos…”
“Y otro hombre… ¿lo viste?”
Reputación…
No se hizo añicos.
Se resquebrajó silenciosamente.
Y luego se extendió.
Elena estaba junto a la ventana, con el teléfono intacto.
Porque ya lo sabía.
No necesitaba comprobarlo.
No necesitaba confirmación.
Lo que pasó anoche…
Era inevitable.
“Saliste en los titulares.”
La voz de Luca provino de detrás de ella.
Tranquila.
Demasiado tranqui