El sistema era estable.
Por ahora.
El caos se había calmado…
No había desaparecido.
Solo… estaba contenido.
Pero dentro de la habitación…
Nada parecía estable.
Luca estaba sentado contra la pared.
Respiraba con calma de nuevo.
Pero más despacio.
Con más deliberación.
Tenía los ojos abiertos.
Pero distantes.
No desenfocados…
Solo… diferentes.
Elena lo notó.
Por supuesto que sí.
Porque ahora lo notaba todo.
Excepto…
Lo que no quería afrontar.
—Deberías descansar —dijo.
Con voz tranquila.
Controla