Cuando al fin entro a la habitación donde mi hermana esta, es más de medio día.
Avanzo con pasos cortos y algo nerviosos.
Aunque ha superado esta crisis. No está fuera de peligro eso, no debo olvidarlo.
Temo que algo le pase.
Leila necesita de mi apoyo para salir de esta crisis. Una parte de mi quiere sacarla de la línica y la otra me dice que no sería lo correcto, no hasta que los especialistas me lo recomienden.
Sus emociones le juegan malas pasadas. Sobre todo, cuando se trata del acciden