150. Un roce ardiente y una verdad aterradora
Los destellos de las cámaras seguían relampagueando desde todas direcciones. Los gritos de los reporteros resonaban, inundando el vestíbulo principal del Grupo Dominion. La policía actuó con rapidez para esposar las manos de Camilla, que ya yacía débil e indefensa. El cuerpo de la mujer rubia fue arrastrado de inmediato hacia la patrulla policial que esperaba fuera del edificio.
Daniel ignoró aquel caos por completo. El hombre rodeó la cintura de Bianca con un abrazo sumamente apretado. Guio a