Apoyando la cabeza en su pecho, Camilla -la verdadera Camilla- jugaba con uno de sus rizos mientras escuchaba lo que Bastián tenía que decir. Sin duda para decir que eran el uno para el otro. Sólo la manta blanca
—Ya te lo he dicho. Tienes que ser más... ya sabes, ¿verdad? Un poco más complaciente con él. Tienes que hacerle saber que también puedes ser tu hermana. Hay una parte importante de Cameron en ti.
Camilla encendió su cigarrillo. —Sí, no voy a perder nada de lo que he conseguido en est