Al ver a la multitud caminando por las anchas calles, Diego mantuvo los ojos ocupados observando las jóvenes sonrisas en los rostros de la gente, la energía que impulsaba sus cuerpos para moverse por toda la ciudad. Había hombres abrazados de sus mujeres. Había niños acompañando a sus padres. Y lo más importante, el amor que se veía a través de sus acciones entre ellos. ¿Sería capaz de sentir amor en su corazón algún día? ¿Sería capaz de caminar como esos hombres con sus mujeres de caras felice