TRES DÍAS DESPUÉS
Sentada en su cama, Cameron no podía dejar de llorar. Habían pasado tres días desde aquel día. Habían pasado tres días desde que Diego pisó su corazón e hizo lo que quiso con él.
Ahora, ella se sentía como un pedazo de basura. Algo que sólo servía para hacer bebés. Algo que sólo servía para que otros la usaran, pero nunca le preguntaron qué quería. Aunque ellos no lo supieran ella tenía sentimientos, tenía sueños, tenía... un corazón.
¿Tenía Diego idea de cuánto le dolía? ¿Sab