Silenciosa como siempre había sido, Cameron esperó pacientemente sentada frente a la mesa de su ginecólogo. Cameron siempre había sido el tipo de mujer que se sentía bien haciendo todo a tiempo, cuidando su cuerpo, su mente y su espiritualidad. A diferencia de otras mujeres, Cameron disfrutaba de las cosas que ayudaban a su mente y a su alma a crecer en lugar de perder el tiempo en el salón de belleza, el spa y en los clubes chismeando sobre otras mujeres.
Por fin se abrió la puerta del despac