La oficina de Alexander Sterling se había convertido en el centro de operaciones de Tamara durante la última semana. Mientras el abogado revisaba meticulosamente cada página del contrato prenupcial que había firmado tres años atrás, ella observaba la ciudad desde el ventanal del piso cuarenta y cinco, sintiéndose como una general planeando una batalla.
—Esto es... fascinante —murmuró Sterling, y había algo en su tono que hizo que Tamara se girara inmediatamente.
—¿Qué encontró?
El abogado levan