Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz artificial de la instalación subterránea proyectaba sombras alargadas sobre las paredes de concreto reforzado mientras Marina Konstantin caminaba por última vez por los pasillos que habían sido su hogar durante veintitrés años. Cada paso resonaba con una finalidad que hacía eco en el silencio expectante de la madrugada, y tras ella, como una procesión silenciosa de fantasmas, quinientas almas marchaban hacia una libertad que jam&a







