Capítulo 30. El eco de la inocencia.
Pero entonces, como un golpe de agua helada, la realidad se filtró en su interior.
Él la estaba besando a ella, a Lyanna, sí. Pero para él, en este preciso instante, ¿A quién creía estar besando? ¿A Lena? ¿A la esposa de la que no se había divorciado, porque amaba? ¿La misma que su madre acababa de describir con tanto desprecio?
La imagen de la Sra. Valerián, con su rostro lleno de repugnancia, atravesó su mente. "... esta... mujer... sus constantes escándalos... se acuesta con uno y con otro..