Capítulo 105. Lo necesitaba a él.
Ares tardó un segundo en procesar dónde estaba y qué ocurría. Sus ojos se abrieron en la oscuridad, desorientados.
Lyanna.
Ella se había movido en sueños. Había cruzado la barrera de seguridad de los treinta centímetros.
Ahora estaba prácticamente encima de él, con una pierna entrelazada con la suya y un brazo cruzado sobre su pecho.
Pero no estaba quieta.
—Mmm… —gimió ella suavemente, un sonido que fue directo a la ingle de Ares como una descarga eléctrica.
Ella buscaba calor. Buscaba contact