El interior de la villa estaba sumido en un silencio inquietante.Vega avanzó lentamente por el amplio vestíbulo, observando cada rincón. Su corazón golpeaba con fuerza contra su pecho mientras el miedo crecía poco a poco. Había algo extraño en aquel lugar. Algo que no encajaba.
Demasiado silencio. Demasiada calma. Demasiada ausencia. La mujer avanzó unos pasos más. Entonces escuchó algo.
Un ruido.
Un movimiento.
Su mirada se dirigió hacia uno de los pasillos laterales y allí apareció una figura