Capítulo 9 — El fuego que no se apaga.
POV Emma Donovan. Antalya, Turquía.
El campo de tiro privado de Kaan estaba excavado en la roca viva, al borde del acantilado. El sol pegaba duro, el mar rompía abajo con un ruido constante que parecía advertir que aquí nadie grita. Él ya estaba allí cuando llegué, camisa negra arremangada hasta los codos, el pecho bronceado brillando de sudor, dos fusiles sobre la mesa de piedra y una sonrisa que no tenía nada de amistosa.
—Pensé que te arrepentirías —dijo sin dejar de mirarme de arriba abajo,