POV Ángela Donovan.
El sonido de un disparo puede detener un corazón.
Ángela lo supo en el momento en que el estallido atravesó el caos afuera, distinto de los otros disparos, más cercano, más personal, viniendo de adentro del edificio donde su hija estaba sola con el hombre que la había destruido.
El tiempo se detuvo.
Su corazón se detuvo.
Y entonces corrió.
—¡Ángela, espera! —gritó Bruno detrás de ella, pero podría haber estado gritando al viento.
No había espera cuando tu hija estaba en peli